sábado, 12 de julio de 2014

Stoner 63A, el nacimiento de las armas modulares

Prototipo del Stoner 62, arriba la versión ametralladora y
abajo el fusil, nótese la diferente posición del cilindro de gases.

El estadounidense Eugene Stoner (1922 - 1997) fue un brillante diseñador de armamento cuyo principal legado ha sido el fusil de asalto AR-15, a partir del cual ha evolucionado el M-16 y toda su familia de armas. Algo menos conocido es que este ingeniero dió vida a un concepto novedoso en la segunda mitad del siglo XX: las armas modulares. En esencia, un arma modular es aquella que puede ser fácilmente configurada para cumplir distintos roles en el campo de batalla, es decir: con mínimas modificaciones (ninguna de  ellas permanente) puede convertirse en una carabina corta y ligera para oficiales y tripulantes de vehículos, en un fusil de asalto para el infante convencional, en un fusil ametrallador para hacer fuego de supresión, en una ametralladora capaz de ser montada en un trípode para tareas defensivas o en un vehículo para sacarla a pasear. En 1961 el Sr. Stoner abandona la empresa ArmaLite, donde había participado en el diseño y creación de, al menos, una docena de proyectos vinculados a las armas de infantería. Durante un breve período de tiempo trabajó como asesor de Colt, que había comprado los derechos del AR-15 y luego pasó a la firma Cadillac Gage de Michigan. Esta empresa es conocida por haber fabricado una familia de vehículos blindados ligeros, los V100 y V150 apodados 'Commando', además de numerosos kits de modernización para torretas de otros vehículos similares de diferentes fabricantes. Cadillac Gage tuvo su época de esplendor en las décadas de 1960 y 1970. Fue en este último destino donde 'Gene' fraguó, junto con otro par de antiguos colaboradores de ArmaLite, el primer prototipo de arma modular bautizado Stoner M69W allá por 1962. A diferencia de otras nomenclaturas militares donde se recurre al año de fabricación o de entrada en servicio, el M69W recibe su nombre porque es capaz de leerse de la misma forma del derecho y del revés, algo que parecería anecdótico si no fuera porque el cajón de mecanismos de esta arma fue diseñado para ser usado de ambas maneras.

¿Por qué alguien querría tener un arma con un cajón de mecanismos reversible?. Bueno, para comprender eso debemos observar con atención las principales características ergonómicas de fusiles de asalto y ametralladoras polivalentes. Para empezar, todos los fusiles de asalto modernos se alimentan desde cargadores de tipo petaca que se insertan por la parte inferior del cajón de mecanismos, se trata de una posición muy cómoda porque con el dedo índice de la mano que dispara se puede tocar el brocal, eso hace que la recarga sea prácticamente instintiva ya que hacer coincidir una mano con otra es posible aún sin mirar, algo muy útil en un tiroteo o en la oscuridad. Casi todos los fusiles de asalto tienen el tubo de gases por encima del cañón, si estuviera por debajo, el antes mencionado brocal de alimentación interferiría con en el sistema de gases. Por otro lado, las ametralladoras polivalentes suelen sufrir de sobrecalentamiento del cañón cuando hacen fuego sostenido, por lo que están preparadas para poder cambiarlo por otro fresco rápidamente en combate, por ello el cañón suele estar por encima de la toma de gases. Estas son las razones principales por las cuales E. Stoner diseñó un cajón de mecanismos reversible, su idea era disponer de una única pieza de estas para todas las configuraciones sin perder la ergonomía.


El prototipo M69W dió paso al Stoner 62, un modelo con modificaciones para facilitar su producción en serie, aunque en realidad nunca llegó a la cadena de montaje. El Stoner 62 de calibre 7,62x51mm fue ofrecido al US Army en 1962 pero estos estaban más interesados en armas capaces de disparar la nueva munición de 5,56x45mm. Así que Eugene rediseñó su criatura para disparar el mismo cartucho que el M16 y así nació el Stoner 63. A diferencia del M16, el Stoner 63 usa un sistema de gases con un émbolo de retroceso largo similar en esencia al del Kalashnikov AK47, esto resulta más fiable que la acción directa de gases y permite ser regulado para que se aproveche más o menos gas según la presión del propelente empleado y la cantidad de suciedad que tenga el arma acumulada, estos pequeños detalles ponían al Stoner 63 en posición de superioridad frente al M16 cuyos usuarios padecieron lo indecible cuando, sin previo aviso, se modificó la carga de propelente de la munición y muchos fusiles se atascaban a cada disparo. Una serie de episodios de esa índole, sumado a las malas condiciones climatológicas del sudeste asiático afectaron mucho la eficacia inicial del M16 y su fama de atascarse a la mínima persiste hasta nuestros días. El Stoner 63 dispone de 17 accesorios con los cuales se pueden obtener 8 configuraciones diferentes usando el mismo cajón de mecanismos. Estas configuraciones van desde la carabina que pesa 3,58kg y mide 93,1cm hasta la versión ametralladora que pesa 5,3kg y mide 102,2cm. Otra ventaja importante es que contaba con cargadores de 30 municiones, cuando los primeros del M16 solo alojaban 20 cartuchos. Las configuraciones de ametralladora y fusil ametrallador disponían de un sistema para cambiar rápidamente el cañón en combate, por esas fechas aún se utilizaba el fusil ametrallador BAR M1908 de la IIGM que no tenía esa posibilidad.

El fusil ametrallador Stoner 63A, el cargador encima del cajón
de mecanismos permite mayor libertad de movimiento cuando
se dispara cuerpo a tierra y aumenta la fiabilidad ya que las
municiones bajan más fácilmente por acción de la gravedad.
Se fabricaron unas 2.000 unidades del Stoner 63, 25 de ellas fueron compradas por la Agencia para la Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA) a fin de probarlas en Marzo de 1963. Entre Agosto y Septiembre del mismo año se enviaron algunas armas mas al Centro de Desarrollo de la Fuerza de Desembarco del Cuerpo de Marines que quedaron bastante satisfechos, en especial con la configuración de fusil de asalto y ametralladora ligera. No ocurrió lo mismo con el US Army quien descartó el Stoner 63 por falta de fiabilidad después de haberlo probado con municiones cargadas irregularmente... tan irregularmente que ni los propios M16 podían disparar sin atascarse. El US Army solicitó entonces que se adaptara el Stoner 63 para disparar un nuevo tipo de munición experimental de 6mm conocida como XM732, Eugene les mandó a freir espárragos y se concentró en satisfacer las peticiones de los Marines. La US Air Force también probó esta arma pero tampoco les convenció, no obstante, todas las pruebas realizadas aportaron un buen número de recomendaciones para mejorar el diseño, estas incluían el refuerzo del sistema de gases usando acero inoxidable, tapas que cubren el puerto de extracción de las vainas para impedir que se meta suciedad en los mecanismos, la separación del seguro de la palanca de selección de tiro y unas pequeñas mejoras en el sistema de alimentación por cintas para evitar interrupciones. Para Agosto de 1966 se modernizó el diseño, la nueva versión se llamó Stoner 63A del que se fabricaron otras 2.000 unidades aproximadamente además de ofrecerse kits para actualizar los modelos 63 ya fabricados atendiendo a esas peticiones.

El Stoner en Vietnam, el que se encuentra más alejado de la
cámara está disparando una carabina, nótese el culatín
de alambre y el cañón más corto que el de los fusiles de asalto.
En 1967 el Stoner 63A, en varias configuraciones, fue probado en combate por la Compañía Lima, 3er. Batallón del 1er. Regimiento de Marines desplegados en Vietnam, también se enviaron ejemplares para ser empleados por las Fuerzas Especiales del US Army y de los SEAL. Estos últimos fueron los únicos que lo mantuvieron en servicio tras el período de prueba, las razones para su fracaso como arma de infantería regular son fundamentalmente dos: el cajón de mecanismos estaba reforzado para soportar el stress del fuego sostenido cuando se usaba como ametralladora pero como fusil de asalto y carabina resultaba demasiado pesado (como fusil de asalto pesaba 3,7kg mientras que el M16A1 pesa 2,9kg) y la complejidad añadida a los mecanismos del cajón reversible era una fuente de problemas para los soldados convencionales. No obstante, para soldados altamente entrenados en el manejo de armas como los SEAL, el mantenimiento y cuidado no representaban dificultad. Además supongo que debido a la naturaleza clandestina de sus misiones operaban desde pequeños campamentos en territorio enemigo, lejos de las líneas de suministros, un arma que era capaz de transformarse para cubrir ocho diferentes necesidades con solo un puñado de accesorios en vez de tener ocho armas diferentes para ello les ahorraría peso, facilitando la movilidad y la flexibilidad de sus grupos de combate. Se dice que los norvietnamitas llegaron a ofrecer una recompensa equivalente a unos U$s 500 para quien capturara una de estas armas y se las entregara, esa descomunal cantidad de dinero no la veía un campesino vietnamita en toda su vida... ni sumando lo visto en todas sus vidas anteriores. El Stoner 63A en su versión de ametralladora corta llamada Mk23 Mod.0 (apodada 'Commando') permaneció en servicio junto a los SEAL hasta 1983, cuando fue reemplazada por la M249. La mayor parte de los Stoner 63 y 63A en manos de las FF.AA. de EE.UU. fueron destruidos por esas fechas y hoy en día solo se conservan unos 70 que están en diferentes museos y algunas colecciones privadas.

El veterano Steyr AUG puede convertirse en subfusil,
carabina, fusil de asalto, fusil ametrallador y fusil de
precisión. Una 'joyita' poco extendida.
Aunque el Stoner 63A no puede considerarse un éxito de ventas, el concepto de arma modular trascendió a su existencia y continuó perfeccionándose en manos de otros armeros. Las ventajas que aportan no son nada desdeñables: facilitan sensiblemente las tareas de mantenimiento y logística, no solo de las piezas de repuesto sino también de los accesorios, además reducen los tiempos de entrenamiento y familiarización de las tropas con armas para distintos roles ya que comparten mecanismos y ergonomía. Hasta la fecha, el modelo más exitoso de arma modular es el Steyr AUG de origen austríaco, está en uso como arma reglamentaria en las FF.AA. de Austria, Nueva Zelanda, Australia, Arabia Saudita, Irlanda, Malasia y una treintena de países más los utilizan para equipar a sus Fuerzas Especiales, equipos SWAT, vigilancia de fronteras, etc. Siendo que las armas modulares ofrecen interesantes ventajas frente a las tradicionales y que los materiales plásticos y las técnicas metalúrgicas actuales pueden hacer que el problema del peso sea más llevadero, la única razón que se me ocurre para que no estén más extendidas es simplemente de mercado: los actuales fabricantes y proveedores de armamento prefieren vender 4 o 5 modelos de armas distintas para cada pelotón en vez de solo uno con 5 accesorios diferentes para transformarlos... los accesorios no dejan tanto margen de beneficios como las armas al completo.

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